Por qué son una trampa
Un reservorio de agua para el ganado tiene paredes lisas y verticales. El animal que baja a tomar agua, o que cae adentro persiguiendo una presa, no encuentra por dónde salir: nada hasta agotarse y se ahoga. Pasa con zorros, roedores, reptiles y sobre todo con aves, y se concentra en verano, cuando el agua escasea y más animales se acercan a beber.
Estimación a partir del promedio de animales ahogados por reservorio y del número de reservorios registrados en la provincia (INDEC, 2002).
Dos especies en peligro entre las víctimas
Las aves son el grupo más afectado, y entre ellas hay dos especies categorizadas en peligro de extinción: el Águila Coronada y el Cardenal Amarillo.
En poblaciones que ya son pequeñas, cada individuo perdido pesa. Y a diferencia de otras amenazas, esta se resuelve sin cambiar el uso del suelo ni la actividad productiva.
La mitad
En los reservorios monitoreados por el centro, los que tenían rampa registraron 141 animales ahogados frente a 283 en los que no la tenían. Prácticamente la mitad.
Y hay un beneficio que le importa a quien tiene el campo: menos animales ahogados es menos suciedad en el agua, y eso reduce la frecuencia con la que hay que limpiar el tanque.
La rampa
La rampa de rescate es una solución simple, ideada y desarrollada por José Hernán Sarasola, que lleva años instalándose en campos de la región. Se coloca dentro del reservorio y le da al animal una superficie por la que trepar y salir por sus propios medios.
Se hace con un metro cuadrado de malla de alambre, de la que hay en cualquier ferretería rural. Ahí está buena parte de su valor: no depende de un proveedor, no hay que fabricarla en ningún lado y cualquier productor puede armarla y colocarla en una tarde.
No requiere mantenimiento, ni electricidad, ni que haya alguien cerca. Una vez puesta, trabaja sola.
Y funciona
En esta foto hay tres aves usando la rampa al mismo tiempo: una en el borde, otra agarrada a la malla y una tercera bebiendo justo en el agua. Ninguna de las tres tuvo que ser rescatada.
La rampa no solo evita que se ahoguen: convierte el tanque en un bebedero seguro. En un ambiente semiárido, donde el agua escasea buena parte del año, eso importa más de lo que parece.
No es solo un problema de fauna
Los animales ahogados en un reservorio afectan la calidad del agua que consume el ganado y, en muchos campos, la que consumen también las familias rurales. Evitar el ahogamiento es al mismo tiempo una medida de conservación y una medida sanitaria.
El proyecto se alinea con tres de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas: salud y bienestar, agua limpia y saneamiento, y vida de ecosistemas terrestres.